VICTORIAS FRUSTRADAS - Erich Von Manstein
Mirando libros he encontrado esta crítica del las memorias de Von Manstein, que me ha encantado. Highly recomended for you Pau.
Publicado por Koenig
Victorias frustradas El Libro
Victorias frustradas son las memorias de guerra del que fue Mariscal de Campo Erich Von Lewinski Von Manstein durante la segunda guerra mundial. La obra, tras brevísimos comentarios referentes a las crisis de Austria, los Sudetes y Checoslovaquia se inicia realmente con la participación del autor en la campaña de Polonia, como Jefe de Estado Mayor de Von Rundstedt para pasar luego a Francia, donde mantendría el mismo puesto hasta ser destinado a comandar un cuerpo de ejercito durante la campaña de mayo-junio de 1940.
Posteriormente nos narra sus acciones al frente de un cuerpo de ejército en la campaña de invasión de la Unión Soviética en 1941, al frente de un ejército en Crimea en 1941 – 42, hasta la toma de Sevastopol, para pasar a los combates al sur del Lago Ladoga, donde estará destinado brevemente, antes de ser nombrado comandante en jefe de los grupos de Ejércitos del Don y posteriormente del Sur, entre el invierno de 1942 y finales de marzo de 1944, momento en que es cesado y, de forma muy repentina, termina la historia, pues el libro no va ni un minuto mas allá.
La narración, muy completa, se va a detener por un lado en los hechos históricos en los que intervinieron las tropas bajo su mando, con descripción de órdenes de batalla, relaciones de fuerzas y acciones de guerra. Pero también va a tratar muy a menudo sobre la participación directa del autor en los hechos: sus puntos de vista, sus concepciones del mando, análisis personales de las situaciones operativas y estratégicas en las que se vio envuelto, conferencias con Hitler y anécdotas varias.
Tres son los momentos mas destacables en la narración. En primer lugar su lucha por la modificación del plan de invasión de Francia en 1940. En segundo la campaña de Crimea, culminada con la toma de Sevastopol en julio de 1942, y finalmente la evolución de sus relaciones con Hitler a lo largo de las conferencias que mantendrá con este durante las batallas defensivas que dirigirá desde la ofensiva soviética contra Stalingrado hasta su destitución.
El Autor
Fritz Erich Von Lewinski nació el 24 de noviembre de 1887, en Berlín, décimo hijo de un oficial de artillería, adoptó el apellido Von Manstein al ser adoptado por su tío Georg Von Manstein. Desde el principio estuvo destinado a la carrera militar, en la que destacaría rápidamente, participando en algunos de los escenarios mas importantes de la primera guerra mundial: Verdún, Champagne, Polonia, Serbia y Estonia entre otros.
Durante el periodo de entreguerras Von Manstein formó parte de la Reichswehr, alternando puestos de mando de tropas con labores de estado mayor y viajes al extranjero, en especial a la Unión Soviética, para estudiar los ejércitos de otras naciones. Con el advenimiento de Hitler participó en el desarrollo de las nuevas fuerzas armadas alemanas.
Sus acciones durante la segunda guerra mundial las hemos comentado ya y son el objeto exclusivo del libro que comentamos, añadiremos que acabó la misma con el rango de Mariscal de Campo y la Cruz de Caballero con Espadas, antes de referirnos a los hechos posteriores a su destitución y sustitución por el Mariscal de Campo Model.
Con posterioridad a su cese tuvo que ingresar en un hospital para ser tratado de una enfermedad ocular contraída durante sus duras campañas en Ucrania, volviendo después a Liegnitz con su familia, que evacuó ante la llegada de los soviéticos, dirigiéndose al oeste de Alemania.
En 1945 fue arrestado por las tropas británicas, y juzgado en Hamburgo en 1949, acusado de crímenes de guerra. Parece ser que por presiones soviéticas. Fue condenado primeramente a 18 años de cárcel, que fueron sustituidos por 12, aunque fue liberado en mayo de 1953, tras haber cumplido tan sólo 4, por razones de salud.
Tras su liberación escribió sus memorias: “Victorias Frustradas”, publicada por primera vez en 1955, y posteriormente “Vida de un Soldado”, en 1958.
Durante estos años fue asesor del nuevo ejército alemán, la Bundeswehr.
Falleció el 11 de junio de 1979 en Irschenhausen (Baviera).
Algunas características interesantes.
Con respecto a la prosa, se trata de un libro muy bien escrito, no precisamente por un profesional de las letras, pero si por un militar profesional, hablando de temas militares, que domina, cosa que se nota en la claridad y la concisión a la hora de narrar las campañas en las que participó. Algunos de sus párrafos son verdaderos reportes de situación. Como contrapartida podemos decir que en mas de una ocasión, se repiten giros y frases, lo cual es totalmente lógico si tenemos en cuenta que nada se parece mas a un ataque de blindados que otro ataque de blindados. .
Con respecto al autor es interesante hablar de “la duda”. Cada vez que leo las memorias de un alto oficial del ejército alemán durante el periodo 1939-45 me surge la misma pregunta ¿Fue partidario del régimen nacionalsocialista? Siempre es interesante tratar de deducirlo del texto. Von Manstein inicia sus memorias dejando claro que no va a hablar de temas políticos (como la gran mayoría) ahora bien, lo hace, y en mas de una ocasión: cuando habla de los motivos de la guerra, en especial la presión que ejerce la belicosa Francia o el miedo a un ataque bolchevique, con el que quiere justificar la invasión de la Unión Soviética.
Cuando von Manstein habla de Hitler lo hace sólo desde dos puntos de vista, el militar y el político. Desde el punto de vista militar lo considera poco formado y aunque no le niega una cierta intuición, le critica a menudo su forma de dirigir la guerra y que no quiera dejarse aconsejar por los militares profesionales, achacando su desconfianza contra estos a las maquinaciones del partido. Desde el punto de vista político lo considera un hombre capaz, convincente, organizador, aunque pésimamente asesorado por sus subalternos políticos, en especial Himmler y Goering, a los que sí critica abiertamente en sus memorias, llegando incluso a culparlos abiertamente de maquinar para conseguir su destitución, destitución que según otras fuentes se debió a las dolencias oculares que lo llevarían al hospital, dolencias que sin embargo él no cita en sus memorias.
Otro rasgo del carácter del autor que me parece interesante señalar y que trasluce en sus memorias es el siguiente: considerado un genio militar, cosa innegable, hay que decir que tiende a sobre valorarse o a hacer responsables a los demás cuando las cosas no salen como él quiere. El propio título del libro “Victorias Frustradas” ya da una pista sobre ello. Esto es especialmente claro en la última parte de la obra, referente a sus campañas de 1943 y 1944. Asistimos a una pugna titánica entre Hitler y Manstein. Las quejas del general serán constantes: por la escasez de refuerzos y reemplazos, por la organización del mando en el frente del este, por las órdenes de retener ciudades o sectores del frente, por la prohibición de retirarse… En varias ocasiones llega a indicar el autor que hubiera sido capaz de ganar la guerra en el este, o al menos conseguir una posición militar ventajosa para conseguir la paz con los soviéticos, de habérsele otorgado los recursos que pedía y de haberse hecho las cosas como el decía. Afirmaciones que son injustas, ya que ni fue el único general combatiente que tuvo Alemania durante la guerra ni fue su sector el único frente en el que se combatió con dureza durante la guerra. Es mas se deduce un cierto interés por el protagonismo en algunos de los planteamientos que cita, y se plantea el lector la duda de si hubiese pensado lo mismo de no haber estado él al mando.
Un último comentario que me parece importante con respecto al autor del libro: debe tenerse en cuenta a la hora de leer estas memorias su profundo anticomunismo. Tal vez debido a sus experiencias personales, tal vez debido a la situación política de Alemania (gobierno de Adenauer) en 1955, fecha en que lo publica. Ejemplos de esto son sus comentarios sobre la famosa “orden de los comisarios” (que estipulaba que los comisarios políticos soviéticos debían ser fusilados en el acto). Ciertamente explica que se negó a que fuera ejecutada en los sectores bajo su mando, pero igualmente dice que merecían ser ejecutados, pues eran civiles combatiendo, y responsables de las múltiples atrocidades cometidas por el ejército rojo. Dato de por si parcial, pero mas aún si tenemos en cuenta que von Manstein no hace ni un solo comentario referente a los desmanes cometidos por las SS, cuerpos de seguridad y similares. Es mas, tras comentar las barbaridades cometidas por los bolcheviques, sólo ensalza la maravillosa conducta del soldado alemán, incapaz de comportarse indecorosamente. Esta visión parcial, unida a la importancia del autor como héroe militar no pueden mas que arriesgarse a llevar a lectores poco avezados a caer en planteamientos, si no revisionistas, si al menos muy cercanos.
Y con respecto a mi opinión personal…
Debo decir que es un libro interesantísimo, tanto por la magnífica narración que hace von Manstein de los acontecimientos militares, como por las explicaciones, magistrales en algunos casos, que da sobre el arte militar, tanto al nivel operativo como estratégico. Además es un libro claro, que con las siempre inevitables salvedades (por ejemplo la enumeración de ejércitos y divisiones, o las numerosas referencias a puntos cardinales), se lee con facilidad. El estilo directo y activo sumerge al lector en el centro de las mas duras conferencias o las mas rugientes batallas.
Incluso las “pegas” comentadas antes resultan de sumo interés, pues delatan el carácter del personaje, y de la época. Y es que en unas memorias tan interesantes son las cosas que se dicen como las que no se dicen, y sobre todo, la forma de decirlas.
Me atreveré a recomendarlo.
Humildemente opino.