Como tentempié os expongo el preludio y la introducción de la partida:
Preludio:
"Año de nuestro señor, 1853. Iglesia de San Nicolás de los Servitas, Madrid (España).
Hoy el arzobispo Monçada cumplía 700 años desde su abrazo, desde luego una cifra nada despreciable incluso para un vástago. Pero que eran los siglos en la tierra para alguien que vivía para ganarse el cielo. Allí junto a Dios es cuando sería realmente dichoso, siglos de penitencia y de la búsqueda de la gloria del señor, deberían darle el cielo. Eso se decía todas las noches Monçada, excepto hoy. Hoy se percató que su comportamiento era egoísta, codicioso. Todo este tiempo de pecado y mentiras. Si, jamás entraría en el cielo, siempre lo había sabido, pero se engañaba a sí mismo. Era un ser condenado, un alma impura que debería arder en el infierno y sin duda es allí donde iría. Pero todavía no, no era su momento aunque aquellas perturbadoras visiones en el alba atormentaran su espíritu. Toda su raza está maldita, tan solo una voluntad recta e inquebrantable como la suya podrá guiarlos. Se hará merecedor del castigo divino como nadie, si él no dominaba a los malditos para seguir la voluntad del Señor, nadie más lo haría.
En la mente de Monçada se trazaba poco a poco un plan, tardaría muchos años sin duda y le costaría muchas noches de penitencia y flagelación. Pero era un precio mínimo en comparación de la gloria que le daría Dios. Todo comenzará hoy.
Mientras el espíritu de Monçada era purgado por la flagelación y el castigo físico, una ligera sonrisa seguía apareciendo en su rostro y una mirada perversa en sus ojos. El ayuno los borrarán sin duda, el látigo y los rezos también. Pero la ascensión había comenzado, la Cruzada Santa de Monçada finalizaría con su supremacía ante todos los cainitas. Nadie excepto él, es merecedor de tal "castigo".
Señor perdona mis pecados, como yo perdonaré los suyos. Señor..."